Los Lamborghini hasta el 2010 aproximadamente estaban bastante lejos de lo que son actualmente. Si bien mantenían diseños locos y extravagantes, su interior y tecnología aplicada no era tan alta como lo es actualmente, ya que ahora están diseñados para ganar cada décima de segundo posible, lo que ha significado dejar mayor cantidad de decisiones al computador y no al conductor.

Pero como siempre han sido más un símbolo de status que nada, aún hay muchos modelos de +15 años de antigüedad que tienen muy poco kilometraje, los que se han transformado en el nuevo objeto de deseo de los coleccionistas, o cualquiera con una billetera muy grande. Su mezcla entre potencia bruta y una experiencia de manejo donde el conductor está mucho más involucrado, los ha hecho llamativos para quienes buscan los «futuros clásicos», especialmente los modelos V12 de la marca.

Algunas unidades de modelos como el Murcielago, el último V12 manual de la marca, se han vendido este año por cerca de medio millón de dólares en EEUU, una cifra enorme considerando que su valor de venta original era cerca de un tercio de ese precio. Su precio sube más cuando se trata de los que vienen con la transmisión manual con las guías para la palanca, que le da un plus especial.
Quien sabe si en un futuro también suban de precio los vehículos con alzavidrios manuales. Guardaré el mío por si acaso, quizás estoy sentado en una mina de oro.
