El mercado automotor atraviesa un momento donde la tecnología se ha convertido en protagonista, con marcas apostando por sistemas cada vez más avanzados para atraer clientes. Sin embargo, este avance también ha generado dudas entre los usuarios sobre su real funcionamiento en el uso diario. Así lo revela el nuevo «Estudio de Confiabilidad de Vehículos en EE. UU. 2026″ de JD Power, que confirma que, aunque los vehículos son más innovadores, no necesariamente son más confiables. Los principales inconvenientes se concentran en los sistemas de infoentretenimiento, fallas en las actualizaciones inalámbricas (OTA) y problemas en el exterior de los vehículos.
Este informe, que la consultora realiza desde hace más de tres décadas, se basa en la experiencia real de los propietarios tras tres años de uso, lo que permite medir la confiabilidad a largo plazo. Para esta edición, el análisis consideró 184 tipos de problemas agrupados en nueve grandes áreas, incluyendo motor, conducción, calidad interior y sistemas digitales.

En este contexto, Jason Norton, director de benchmarking automotriz de JD Power, explicó que “Las actualizaciones de software y las nuevas tecnologías deberían mejorar la experiencia de propiedad con el tiempo; sin embargo, muchos propietarios de vehículos mencionan problemas continuos de integración con el teléfono móvil y poco o ningún beneficio después de realizar una actualización. Gran parte de esto se debe a la educación del propietario y a la comunicación continua. Los fabricantes de automóviles deben centrarse en ofrecer mejoras significativas y comunicar claramente los beneficios previstos de las actualizaciones de software para que los propietarios comprendan cómo están diseñadas para mejorar su vehículo y su experiencia de propiedad”.
Según el estudio, al comparar con 2025, los problemas en vehículos con tres años de antigüedad aumentaron en 2 por cada 100 vehículos (PP100), alcanzando un promedio de 204 PP100 en la industria. Este indicador es clave, ya que una puntuación más baja refleja una mayor confiabilidad del vehículo.
Los resultados de 2026 además marcan el nivel más alto de problemas registrados desde 2022, confirmando una tendencia negativa en los últimos años. Dentro de las categorías analizadas, el sistema de infoentretenimiento se mantiene como el más problemático, con 56,7 PP100, seguido por los problemas en el exterior, con 27,5 PP100, evidenciando que la integración tecnológica sigue siendo uno de los mayores desafíos para las marcas.
En cuanto a las marcas, Lexus vuelve a liderar el ranking de confiabilidad en el segmento premium por cuarto año consecutivo, con una puntuación de 151 PP100, seguida por Cadillac y Porsche. En el mercado generalista, Buick se posiciona en el primer lugar por segundo año consecutivo.

A nivel de modelos, Toyota Motor Corporation destaca con el vehículo mejor evaluado, el Lexus IS, además de ser el grupo con mayor cantidad de reconocimientos, sumando ocho premios. Entre ellos figuran el Lexus IS, Lexus UX, Lexus GX, Toyota Corolla, Toyota Camry, Toyota Tacoma, Toyota Sienna y Toyota 4Runner. Por su parte, General Motors obtuvo cuatro distinciones, gracias al Buick Enclave, Cadillac XT6, Chevrolet Equinox y Chevrolet Tahoe, reafirmando su competitividad en distintos segmentos.
El estudio advierte que el segmento premium también ha visto deteriorar su desempeño, registrando un aumento de 8 problemas por cada 100 vehículos, alcanzando los 217 PP100, el nivel más alto desde 2022. Esto amplía la brecha frente a los modelos generalistas, que hoy presentan mejores resultados en la mayoría de las categorías. Las mayores diferencias se concentran en los sistemas de control, pantallas y experiencia de conducción, lo que demuestra que una mayor sofisticación tecnológica no siempre se traduce en mayor confiabilidad, incluso en vehículos de alta gama.

Otro punto relevante es el impacto de las actualizaciones de software y la integración de teléfonos móviles, áreas que concentran una gran parte de los inconvenientes reportados. Solo el 27% de los usuarios afirmó que las actualizaciones mejoraron el funcionamiento de su vehículo, mientras que la mayoría no percibió cambios. A esto se suman problemas en la conexión con sistemas como Android Auto y Apple CarPlay, Bluetooth y cargadores inalámbricos, que siguen liderando los reclamos.
Por último, en lo que respecta a los sistemas de propulsión, los híbridos enchufables y eléctricos presentan mayores niveles de fallas, mientras que los vehículos a gasolina continúan mostrando los mejores niveles de confiabilidad.
