Tras varios años de ausencia, Isuzu regresa al mercado argentino de pick-ups con la tercera generación de la D-Max. Presentada a nivel global en 2019 y fabricada en Tailandia, la nueva camioneta arriba finalmente en dos configuraciones, LS y LSE. Su llegada según afirman diferentes medios trasandinos se había postergado debido a las restricciones a la importación, lo que convierte este lanzamiento en un esperado regreso de la marca japonesa al competitivo segmento de las medianas.
La nueva Isuzu D-Max llega a la Argentina para medirse con rivales de peso que ya tienen una larga trayectoria en el mercado, como la Ford Ranger, la Volkswagen Amarok y la Nissan Frontier. El desafío no será sencillo, pero la marca japonesa confía en su experiencia global: lleva más de dos décadas fabricando este modelo y acumula más de cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo.

En cuanto a dimensiones, la D-Max mide 5,27 metros de largo, 1,87 m de ancho y 1,81 m de alto, con una distancia entre ejes de 3,13 m. Ofrece una capacidad de carga de hasta 1.050 kilos y se equipa con llantas de 18 pulgadas en ambas versiones, diferenciándose la variante LSE por su acabado en gris oscuro metalizado.
En ambas versiones, la Isuzu D-Max se presenta con carrocería de doble cabina y tracción 4×4 con bloqueo de diferencial y sistema de frenado selectivo. Bajo el capó se encuentra uno de sus grandes argumentos: un motor turbodiésel de 3.0 litros, capaz de entregar 187 caballos de fuerza a 3.600 rpm y un torque de 450 Nm disponible entre las 1.600 y 2.600 rpm. La mecánica se combina con una transmisión automática de seis velocidades.

El interior de la nueva D-Max incorpora un panel de instrumentos digital de 7 pulgadas y una pantalla multimedia central de 9 pulgadas firmada por Pioneer, compatible de manera inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay. A ello se suman asientos delanteros calefaccionados, con regulación eléctrica de ocho posiciones para el conductor y ajuste manual de cuatro para el acompañante.

En materia de seguridad, la versión LS ofrece seis airbags, cámara de retroceso y sensores delanteros, mientras que la variante tope de gama LSE añade un airbag de rodilla para el conductor, sensores traseros de estacionamiento y tapizados de cuero bi-tono en negro y marrón.
Los precios oficiales en Argentina parten en 52.400 dólares para la LS (alrededor de 50 millones de pesos chilenos) y 53.900 dólares para la LSE (equivalentes a unos 51,7 millones de pesos chilenos).





