Ford Ranger Raptor recibe el V8 que siempre debió tener

por Gabriel Baeza

Cuando la marca norteamericana Ford estreno la segunda Raptor de su gama, la Ranger, muchos se quedaron pidiendo a gritos un motor de mayor potencia, que estuviera a la altura de su trabajado chasis. Como dice el dicho “solo la leche y el jugo de naranja viene en 2 litros”.

Es tanto, que desde su lanzamiento se escucho el rumor de que la marca trabajaría en una versión V8 de la Ranger y que incluso, se vio un prototipo en Australia, pero ad portas de que se renueve por completo, solo un preparador externo iba a trabajar en semejante modificación.

Obra de Killa Kustom

Pero la única manera de lograr algo así de impresionante, además de muchas ganas, conocer a los posibles clientes, y de eso sabe muy bien el preparador australiano Steven Kidley, de Killa Kustom Kables & Conversión, en Queensland, Australia, un país que no solo adora las camionetas, sino que adora modificarlas.

El preparador ya era conocido por instalar un motor V8 LS en una Holden Colorado y una Trailblazer, así que era muy probable que se aventurara a lo que muchos usuarios pedían a gritos, especialmente después de que la marca confirmara que no lo haría.

Más de 1 año de desarrollo

Todo comenzó con un una Ranger Raptor con el motor fundido y un Mustang accidentado, los que iniciaron el proyecto, que tendría mucho trabajo, ya que el motor V8 Coyote de 5.0 litros, es mucho más alto y ancho que el original, lo que implica muchas modificaciones y que literalmente quede justo.

La conversión tiene un costo aproximado de 56.000 dólares australianos, que incluye su homologación en NSW y Queensland, pero este costo podría variar en otros estados. Este valor, no incluye la Ranger Raptor de base, pero si el motor nuevo 5.0 V8 Coyote.

Para la instalación del nuevo motor, se deben utilizar nuevas piezas desarrolladas especialmente, como el sistema de refrigeración, aire acondicionado, nuevas tuberías, integración total de la electrónica, sistema de escape, que además cumple con todas las normas, entre otros puntos.

V8 de 460 Hp

El motor instalado para la primera camioneta desarrollada, fue tomado de un Mustang accidentado, el que ofrece 460 Hp a 7.000 rpm y 570 Nm a 4.600 rpm, los que se acoplan a la caja original de la Ranger Raptor, automática de 10 velocidades, aunque reforzada con piezas del propio Mustang.

Una de las ventajas de este motor, es que es básicamente el mismo del Mustang, por lo que la mantención se puede realizar sin problemas en cualquier concesionario de la marca, con repuestos originales. Y gracias a que este motor pesa casi lo mismo que el diésel original, no cambia mucho el peso.

Pero uno de los desafíos más importantes del proyecto, es que la electrónica de la camioneta se mantuviera original, para así poder conservar los sistemas de seguridad como control de estabilidad, sistema de frenado autónomo, entre otros, para cumplir con la normativa vigente.

Inclusive, se mantiene funcional el sistema Multi Terrain System, el que maneja la calibración del motor, transmisión y sistemas electrónicos del chasis, para adaptarlo a los distintos terrenos, incluyendo el modo Baja, en donde realmente se puede sacar todo el partido del nuevo motor V8. 

Suspensión casi inalterada

Pero si hay un punto en donde destaca la Ranger Raptor, al igual que su hermana mayor, es en el importante trabajo realizado a la suspensión, con amortiguadores Fox y componentes Ford Performance, por lo que estos se mantienen casi sin modificaciones, fuera de algunos espaciadores, para poder aumentar un poco la altura.
Las llantas y neumáticos han crecido, ahora de 18 pulgadas y con neumáticos 305/60R18 en diseño M/T Baja Boss, los que permiten además ofrecer un sistema mejorado de frenos, que sin duda son un importante aliado para frenar la mayor velocidad que ahora puede alcanzar con el extra de potencia.
El diseño también recibe cambios, con un nuevo parachoques más agresivo, mayores protecciones a la zona baja de la carrocería, nuevas luces LED, una barra deportiva en el pickup, y otras modificaciones más, que siempre podrán adecuarse a los gustos de cada nuevo cliente.
La modificación de una Ranger para instalarle el nuevo motor, puede durar entre 2 y 4 semanas, aproximadamente, dependiendo de para que estado se requiera cumplir con las normativas, partiendo obviamente de base con una camioneta con sus papeles al día.
Obviamente como se puede ver en el video, los resultados son impresionantes, no solo a nivel estético, sino en la mejora del manejo, que ahora si permite sacarle mayor partido a su desarrollado chasis. Es tanto, que el preparador dijo que aun sigue trabajando en una versión supercargada, que podría ofrecer cerca de 670 Hp, así que afirmarse cabritos. 
¿Qué les parece esta impresionante Ranger Raptor V8?