El Cayenne fue una de las apuestas más controvertida y exitosa de Porsche, marca que en ese entonces se dedicaba exclusivamente a los deportivos de dos puertas, pero que gracias al SUV lograron levantar sus ventas de una forma que no pensaron, y que hasta el dia de hoy aporta con casi la mitad de sus ventas anuales.
23 años después, en su tercera generación entra en la era eléctrica, y lo hace a lo grande. Aunque no es el primer SUV eléctrico de Porsche (ese título lo tiene el Macan), sí le valió para corregir errores y aprovechar aciertos de lo desarrollado con el otro SUV más pequeño. De hecho, el Cayenne eléctrico no usa la plataforma de la versión a combustión, sino que la del Macan eléctrico, estirada para dar más espacio, resultando ser aún más amplia para pasajeros que el Cayenne a gasolina.

Pero el gran cambio es el aumento de potencia. El Cayenne Turbo supera a todos los vehículos para calle de la marca, llegando a los 1139 hp y 1500 Nm de torque, coronándose como el más potente de Porsche. Aunque esto es bajo ciertas condiciones, ya que para un uso normal, los motores eléctricos entregan «solo» 844 hp para una conducción relajada. Con esto, el SUV llega a los 100 km/h en 2.4 segundos, que comparado con el Cayenne Turbo GT (a gasolina) gana por poco, ya que lo hace en 3.1 segundos. ¿Y los 400 metros? en 9.9 segundos.

El pack de baterías es de 113 kWh, 13 kWh más grande que el del Macan eléctrico. Gracias a su arquitectura eléctrica de 800V, puede cargar del 10 al 80% en menos de 16 minutos, conectado a una red de carga rápida de 400 kW; también cuenta con carga inalámbrica, aunque es más lenta. La autonomía ronda los 630 kilómetros.

Por dentro cuenta con más espacio para las piernas y cabeza, gracias a la mayor distancia entre ejes. En el tablero destacan las pantallas, que agregando la opcional para pasajero abarca prácticamente todo el tablero, entre el panel de instrumentos y la consola central. Se incluye realidad aumentada sobre el parabrisas, una AI de asistente para conducción, y una serie de aplicaciones preinstaladas. Al menos mantuvieron botones físicos para el control de climatización y básicos de la radio.

