Luego de un extenso viaje desde Santiago de Chile, aterrizamos en nuestra primera parada: la vibrante Madrid. Nos instalamos en pleno centro, justo en el corazón de la capital española, para empaparnos de su energía y cultura. La detención sirvió además para un pequeño y necesario descanso.
Tras unas horas de descanso y adaptación, nos dirigimos a un DS Store, diseñado bajo los lineamientos estéticos y conceptuales de la marca francesa. Allí, además de recorrer sus instalaciones, fuimos parte de una interesante charla sobre el futuro de DS, sus próximos lanzamientos y, por supuesto, el gran protagonista de esta aventura: el esperado DS Nº8, el modelo que vinimos a conocer y a manejar.

Al día siguiente, partimos rumbo a Suiza, específicamente a la ciudad de Ginebra. Apenas aterrizamos, nos encontramos con un grupo de periodistas internacionales (¡éramos los únicos sudamericanos presentes!), quienes junto a nosotros fueron trasladados a un encantador hotel en Francia, a solo minutos de la frontera suiza: el Domaine de Divonne.
Allí tuvimos una breve, pero muy útil, charla técnica en inglés, donde nos entregaron instrucciones sobre el test drive y nos asignaron los modelos. Nuestro primer compañero de ruta fue el DS Nº8 FWD Long Range, una versión de tracción delantera con una impresionante autonomía de hasta 750 kilómetros, gracias a su batería de 97,2 kWh.

Ya instalados en nuestro Nº8, configuramos el GPS con nuestro destino final: unos 139 kilómetros de recorrido y aproximadamente 2 horas y media de viaje. Un tiempo ideal para hacer algunas paradas, disfrutar del paisaje suizo y, por supuesto, capturar algunas fotos de este elegante modelo.
Con todo listo, seleccionamos el modo “D” y comenzamos la ruta. Lo primero que llama la atención es el nuevo volante en forma de X: un poco más pequeño que en otros modelos de DS, muy agradable al tacto y con buen grip, pero quizás la combinación de colores no sea mi favorita.
A medida que nos internamos en los caminos rurales, la sensación de estar en un auto de alta gama se hace evidente. Los acabados, tanto interiores como exteriores, reflejan un trabajo meticuloso que tomó casi cinco años en completarse. En el habitáculo destacan materiales como el cuero Nappa (según versión), aluminio cepillado, costuras de alta calidad y algunos detalles algo recargados, pero que sorprendentemente no desentonan.
El Nº8 no es precisamente un compacto: mide 4,82 metros de largo, 1,90 metros de ancho y 1,58 metros de alto, con una generosa distancia entre ejes de 2,9 metros. A pesar de sus dimensiones, no se siente difícil de maniobrar. Si bien la versión con tracción delantera no es la más ágil (como sí lo es la AWD), se comporta perfectamente tanto en ciudad como en carretera.
La comodidad se hace notar desde el primer minuto. La suspensión es suave, aunque un poco áspera por el tamaño de las llantas de 21 pulgadas, pero nada molesto. Los asientos tapizados en Alcántara están llenos de tecnología: ajuste eléctrico, masajes, calefacción, ventilación y hasta un sistema de aire caliente llamado Neck Warmer, ubicado cerca de la cabeza, algo que habíamos visto solo en modelos descapotables de otras marcas.
El tablero presenta una doble pantalla con un clúster digital de 12,25 pulgadas, complementado por un Head-Up Display que proyecta información clave como velocidad y navegación directamente en el parabrisas. En el centro, el sistema de infoentretenimiento de 16 pulgadas incorpora el DS Iris System 2.0, con control por voz para una experiencia aún más intuitiva. Dentro del equipamiento también podemos cambiar la iluminación interior para encontrar la que nos sea la más agradable, aparte tenemos la climatización que en este caso es Tri-zona, con botones en la parte trasera para la comodidad de los pasajeros, incluyendo calefacción en los asientos.
En las plazas traseras hay espacio de sobra. Tres adultos pueden viajar cómodamente gracias a un túnel de transmisión bajo que no interfiere. Lo único criticable es el espacio bajo los asientos: algo reducido, dejando los pies un poco atrapados, por así decirlo.
Y llegó el momento de un detalle clave en cualquier viaje: la música. La marca nos entregó un pendrive con un playlist cuidadosamente seleccionado… pero tras diez minutos, mi compañero y yo coincidimos en que la música francesa no era lo nuestro. Por suerte, conectar el smartphone al sistema fue bastante simple, ya que ofrece compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto.
Una vez con nuestra música favorita, pudimos disfrutar de la calidad de sonido del sistema Electra by Focal HiFi. Con 14 parlantes, un amplificador de 690 watts, subwoofer y tres modos de sonido envolvente, la experiencia sonora fue simplemente espectacular: sonido nítido, graves potentes y una claridad que solo se encuentra en sistemas de audio premium.
El tiempo se nos pasó volando, porque simplemente disfrutamos cada kilómetro del recorrido. Conducimos entre paisajes llenos de vegetación y vistas que nos dejaron con la boca abierta. Por momentos, nos sentíamos en el sur de Chile, aunque aquí el contraste lo marcaban las construcciones centenarias, que le daban un toque único y lleno de historia al entorno. Esa mezcla entre naturaleza y arquitectura antigua tiene un encanto difícil de igualar.

Hôtel des Horlogers
Nuestra última parada fue el Hôtel des Horlogers, un lugar con una arquitectura fascinante, completamente integrado en un entorno verde y tranquilo. Allí nos esperaba una jornada especial: una conferencia y un workshop donde profundizamos en distintos aspectos del Nº8. Hablamos de su motorización, conectividad y los materiales que componen su interior. Todo explicado al detalle, permitiéndonos conocer a fondo las cualidades que hacen de este modelo una propuesta diferente para la marca.
Aquí, además, nos esperaba una grata y nostálgica sorpresa. Justo en la entrada del hotel nos topamos con un DS 21 de 1969, completamente restaurado y reluciente, como recién salido de fábrica. Su presencia no podía ser más oportuna: combinaba a la perfección con el nuevo Nº8, creando un contraste fascinante entre el pasado y el presente de la marca.

DS Nº8 junto al DS 21 de 1969
Al otro día empezaríamos con el modelo AWD nuestro camino a Francia, donde fue nuestro punto de partida, pero esta vez tendríamos una ruta diferente con una parada a mitad de camino, una relojería, que como bien todos sabemos Suiza es la cuna de los relojes y de los chocolates. Por esto se encuentran relojerías muy importantes en este sector alrededor del lago Joux, tales como Patek Philippe, Jämes Aubert, Bulgari, entre muchos otros. Ya en la relojería pudimos conocer algunas piezas importantes de hace varios siglos, como también el trabajo de una relojera que en ese minuto se encontraba trabajando.

Después de esta parada, retomamos el camino bordeando el lago, rodeados de un paisaje de ensueño y un silencio casi absoluto. Claro, nuestra contribución al ambiente fue clave: íbamos a bordo de un modelo 100% eléctrico. En esta versión con tracción total (AWD), notamos de inmediato que se trataba de una variante mucho más ágil. No por nada acelera de 0 a 100 km/h en solo 5,4 segundos, una cifra notable si consideramos que estamos hablando de un vehículo de más de 2 toneladas.
Aquí también pudimos probar el sistema One Pedal, que permite conducir prácticamente sin usar el freno. Al soltar el acelerador, el auto comienza a frenar de forma automática, lo que hace que el manejo sea muy cómodo una vez que te acostumbras. Y como bonus, recupera energía durante el proceso.
Otra forma de regenerar energía es a través de las levas al volante (paddle shift), que en este caso no realizan cambios, sino que ajustan la intensidad de la frenada regenerativa. Una herramienta muy útil, sobre todo en caminos con pendientes o conducción urbana.
Luego de más de 100 kilómetros recorridos, volvimos a nuestro destino en Francia. Al bajar del vehículo, aprovechamos de observar con más detalle al Nº8 y descubrimos elementos que no habíamos mencionado antes. Por ejemplo, su parrilla frontal incorpora un sistema de iluminación llamado DS Luminascreen, junto con el logo iluminado, que le da un aire futurista y elegante. Sus luces LED en forma de colmillos aportan un toque agresivo y sofisticado a la vez.
Eso sí, no todo nos convenció: el capó bicolor rompe un poco con las líneas del diseño general y podría dividir opiniones. En la parte trasera encontramos el nombre de la marca, “DS Automobiles”, separado del emblema “Nº8”, algo que la marca busca destacar, marcando así su nueva nomenclatura.
En resumen, fue un viaje fascinante. Recorrimos paisajes espectaculares y conocimos a fondo un modelo que tiene mucho que ofrecer en el segmento premium. Quizás el mayor desafío será convencer a quienes aún prefieren los motores térmicos o híbridos, ya que el Nº8 es un eléctrico puro. Pero creemos que tiene un lugar bien ganado dentro del mundo de los autos de lujo, con una propuesta más accesible que las marcas alemanas tradicionales.
Y bueno… solo queda esperar que pronto volvamos a Suiza para revivir este tipo de experiencias que combinan diseño, tecnología y paisajes inolvidables.

EL DS Nº8 es el auto oficial del presidente de Francia, Emmanuel Macron.
