A fines de la década de los ’90, Shelby era conocido principalmente por sus modificaciones a los Ford Mustang, con las que lograron hacerse conocidos. Pero también tenían en carpeta hacer un vehículo propio. Los primeros pasos concretos los dieron con este Series 1, uno de los primeros vehículos modernos que fueron un desarrollo propio.

Este vehículo tenía un chasis de aluminio (algo novedoso para la época) y paneles de fibra de vidrio o de carbono, materiales exóticos que en ese tiempo se habrían utilizado sólo en superdeportivos de alta alcurnia. El diseño era claramente basado en los Cobra de antaño, pero con toques modernos.

Bajo el capot, el motor era un 4.0 V8 que provenía de un Oldsmobile, y como era común en la época, la tracción era a las ruedas traseras, donde los 450 hp (gracias al uso de un supercargador) llegaba a través de una transmisión manual de 6 marchas. Controles de tracción, ABS, y ESP eran inexistentes, sólo como parte de una jerga que ocupaban autos europeos.

Esta unidad, a pesar de ser del año 1999, tiene menos de 3000 kilómetros recorridos. Originalmente comprada por un japonés, es la única unidad con ese esquema de pintura, azul con líneas blancas. Gracias al poco uso está prácticamente stock, cuenta con todo original y sin modificar, por lo que el lector de CD sigue siendo lo más tecnológico que tiene.

Es una oportunidad única para quien quiera un pedazo de historia automotriz estadounidense, a pesar que la gran mayoría lo conoció únicamente en videojuegos.

