No hay mejor escenario que un salón internacional para mostrar cómo será el futuro. Por eso, tal como te anticipamos hace unos días, Audi aprovechó la última edición del IAA Mobility (Salón de Múnich) para presentar el Concept C: un deportivo biplaza 100% eléctrico que anticipa la nueva filosofía de diseño que definirá el rumbo de la marca en los próximos años. Este prototipo no es solo un ejercicio de estilo: resume los cuatro pilares del lenguaje de Audi —claridad, tecnología, inteligencia y emoción— en una propuesta que mira de frente a la próxima era de la movilidad.
Este prototipo reinterpreta el icónico marco vertical que rinde homenaje a la historia de Audi, puesto que el Concept C toma inspiración del legendario Auto Union Type C de 1936 y de la tercera generación del Audi A6 (2004), modelos en los que el bastidor vertical fue un sello distintivo. Es inevitable no pensar en modelos como el TT o el R8, deportivos que marcaron una historia en la compañía y que en este conceptual se reflejan a grandes rasgos.

Una línea de cintura bien marcada le da forma y fuerza al perfil del Concept C. Sus proporciones responden a la posición central de la batería. El techo, que se extiende hacia la parte trasera, se integra de manera fluida con la carrocería, creando una silueta elegante y dinámica.
Por primera vez en un roadster de la marca, Audi incorpora un techo rígido retráctil eléctrico. Está formado por dos piezas que mantienen la estética sólida del conjunto, pero permiten disfrutar de la conducción a cielo abierto. En el frontal, el Concept C presenta una firma luminosa de cuatro elementos horizontales en cada faro, un rasgo que marcará la identidad de Audi en los próximos años. Para la carrocería, la marca ha elegido un color especial llamado Titanio, inspirado en el metal del mismo nombre, sinónimo de precisión, ligereza y resistencia.

El interior es un claro ejemplo de minimalismo bien entendido. Materiales de primera calidad, líneas limpias y tecnología discreta. Una pantalla retráctil de 10,4 pulgadas, ubicada en el centro, ofrece toda la información de forma clara e intuitiva. A esto se suman los controles hápticos en el volante y la consola central, pensados para que todo esté al alcance de la mano sin restar protagonismo a la experiencia de conducción.




