Los modelos AMG de Mercedes Benz son vehículos que forjaron su historia con autos que inspiran, que están lejos de ser un móvil que lleve del punto A al punto B por necesidad o para hacer otras cosas, sino que su conducción es el objetivo o la razón principal para tenerlo, tanto por respuesta como por la emoción que generan.
Estos modelos nacieron con el motor a combustión, que además de la respuesta tenían un sonido característico, que complementaba la experiencia. Con los autos eléctricos a la vuelta de la esquina, mucho más rápidos y potentes que uno tradicional a gasolina, ya no es exclusivo para unos pocos el poder superar los 500 o más hp, por lo que la potencia no será suficiente para diferenciarse del resto.
AMG tiene entre sus manos la idea de mantener vivo el sonido del motor, acorde a la respuesta y comportamiento del vehículo, para poder dar emociones a los conductores. Con el AMG GT XX Concept presentaron unos parlantes en el exterior para emular el sonido del motor, pero a diferencia de otras marcas que ya han hecho esto, están posicionados detrás de los focos, en un hueco que puede hacer resonar para darle el peso característico al sonido.
El sonido será como el de un motor V8, grave y con una cadencia característica. El objetivo es dar esa característica emocional, que da un cosquilleo y hace que se escuche un «uuuuhhh» desde quienes están mirando cuando el auto se aleja acelerando a fondo, y es en ese sentido donde AMG está haciendo los esfuerzos, emulando también el sonido de la transmisión. Si el V8 muere, al menos su espíritu se mantendrá un tiempo más, al menos hasta que las nuevas generaciones ya no lo extrañen, porque nunca lo conocieron.

