En la Unión Europea se tenía como fecha límite hasta el año 2035 para vender vehículos nuevos con motor a combustión interna, ya que de ahí en adelante sólo se podrían vender vehículos nuevos eléctricos. Pero la demanda ha crecido menor a lo que esperaban, lo que ha significado que muchos fabricantes tradicionales (en otras palabras, no chinos) replanteen su estrategia de pasar a ser 100% eléctricos, y solicitar un nuevo plazo para seguir vendiendo autos a gasolina.
Y aunque esa fecha parecía inamovible (que además varios mercados importantes se habían cuadrado con ellos), la UE optó por darles un regalito de Navidad a los fabricantes, permitiendo que después del 2035 sigan vendiendo vehículos con combustible líquido, aunque en un porcentaje menor, ya que desde esa fecha en adelante deberán reducir en un 90% las emisiones de CO de su línea (lo que logran con vehículos eléctricos), y ese 10% restante podrán usarlos en motores más eficientes, híbridos, con extensores de rango, etc.
El paquete oficial de modificaciones a la norma será presentado durante el próximo año, donde tendremos todos los detalles del cambio al reglamento. Pero de lo que se se sabe hasta ahora, un punto importante es que a diferencia de lo actual, no tiene una fecha límite para la autos que usen derivados del petróleo, por lo que la transición a ser 100% eléctricos se haría de una forma mucho más natural (como sucede en Noruega, donde eléctricos ahora son mayoría), algo que tampoco generaría un estrés extra a nivel de instalaciones eléctricas y red de estaciones de carga.
Ahora falta ver que pasará en otros mercados que están bajo situaciones similares. Incluso el nuestro, ya que Chile el año 2021 fijó el plan nacional para que el 2035 también se dejen de vender vehículos con motor a combustión interna, una meta que se ve cada vez más lejana, considerando que aún los autos eléctricos son menos del 3% del total anual, o casi 11% si los juntamos con híbridos y semihíbridos.
