Con el auge de los vehículos eléctricos o híbridos enchufables, la necesidad de transportarlos a otros mercados distintos del que fue fabricado ya es tan común como ocurre con los vehículos a combustión interna. El medio de transporte preferido (y obvio en realidad, no hay otra opción) es el barco, que puede llevar una gran cantidad de unidades cruzando océanos de una vez.
Pero esto ha traído un problema que antes no era tan evidente: los incendios en alta mar. A diferencia de un vehículo a combustión interna, las baterías de los EV y PHEV (híbrido enchufable) generan reacciones químicas que hacen mucho más complejo el manejo del fuego, tanto por la temperatura que alcanza como por la complejidad para apagarlo de forma permanente, ya que las baterías tienden a volver a encenderse incluso hasta una semana después (algo que ha sido documentado tras accidentes de carretera con incendio posterior).

Por eso es que Matson, uno de los gigantes navieros que cruza principalmente por el Pacífico, tomó la decisión de no volver a transportar este tipo de vehículos. Esto tras el incendio del Morning Midas, carguero que en junio pasado se hundió por un incendio mientras llevaba 3048 automóviles, entre ellos 70 eléctricos y 681 PHEV.
Si bien Matson cubre las rutas del Pacífico, el principal perjudicado por esto será Hawaii, ya que ellos eran los únicos que llevaban esos vehículos a la isla. La medida fue anunciada y tendrá un efecto inmediato, sin indicar hasta cuando tendrán esa prohibición.
