La marca del óvalo agregó a la oferta de equipamiento aftermarket para sus modelos de performance, un supercargador destinado al motor 5.0 V8 Coyote, para aumentar la potencia de forma importante y sin perder la garantía ni el respaldo de la marca, al ser algo vendido por la marca de forma oficial, y a sabiendas de que para sus modelos de performance, siempre alguien querrá darle más potencia.
En particular , se trata de un supercargador diseñado por Ford Performance y Whipple, para el Mustang GT y Dark Horse, y además de la versión de performance o street de la camioneta F-150, la Lobo. El kit del supercargador incluye también una mejora a la mariposa de admisión, bujías, e inyectores de combustible derivados del Shelby GT500, así que son palabras mayores para la potencia y el consumo.

En el Mustang, eleva la potencia hasta los 810 hp y 834 Nm, que lo deja en territorio de superdeportivos, incluso mirando casi a los ojos al Mustang Dark Horse, el tope de gama del coupé. Los 810 hp se consiguen sólo si el vehículo tiene el sistema de escape activo, de otra forma te quedas sólo con 800 hp, que se logran también gracias a un reflasheo en la ECU.
En cuanto a la F-150, la potencia queda algo más corta, ya que sube sólo hasta los 700 hp y 800 Nm, acercándose mucho a la Raptor R, que tiene 720 hp, además de todas las otras mejoras al chasis y suspensión. Sin embargo, es potencia alineada con el aspecto de la Lobo, y de sobra e innecesaria para manejar una camioneta de más de 2 toneladas y con semejante altura del centro de gravedad.
