Jim Farley, CEO de Ford Motor Company, advirtió que la compañía enfrenta serias dificultades para cubrir cerca de 5.000 puestos de mecánicos altamente capacitados, aun cuando ofrecen remuneraciones que rondan los 120.000 dólares anuales. Según el ejecutivo, la escasez de personal calificado se ha convertido en un obstáculo crítico para el sector.
El mayor desafío surge en medio de la transición hacia los vehículos eléctricos, un cambio que exige nuevas competencias técnicas y una formación mucho más especializada. Este proceso ha generado una demanda creciente de profesionales capaces de operar, diagnosticar y reparar tecnologías complejas que hoy dominan la industria.
Farley subrayó que el avance acelerado de la innovación no ha ido acompañado de un ritmo similar en la capacitación de la mano de obra. Esta brecha, afirmó, no solo afecta a Ford, sino que amenaza con convertirse en un problema estructural para toda la cadena automotriz y para la capacidad productiva del país.
La falta de personal calificado ha alcanzado tal magnitud que ya trasciende a Ford: en todo Estados Unidos persisten más de un millón de vacantes en oficios técnicos y trabajos manuales.
Sectores fundamentales —como los servicios de emergencia, el transporte y la manufactura— tampoco consiguen cubrir sus puestos, aun ofreciendo salarios atractivos. Las cifras federales más recientes confirman la tendencia: cientos de miles de empleos industriales continúan sin ocupar, incluso en un contexto de mayor desempleo.
Todo apunta a una misma conclusión: el problema no es la ausencia de oportunidades laborales, sino la escasez de trabajadores con la formación necesaria.
Farley destacó que la compañía ya implementó cambios para mejorar la atracción de talento. Entre ellos, la eliminación del tramo salarial más bajo y un acuerdo que contempla incrementos de hasta un 25% en el transcurso de cuatro años.
