El Subaru Solterra es el primer intento serio de la marca por entrar al mercado de los autos eléctricos. Y a pesar de ser un gemelo del Toyota bZ4x (tal como sucede con el BRZ y el GT86), curiosamente ha gozado de mayor éxito que el citado modelo de Toyota.
Pero el mercado de los eléctricos está decaído -eso nadie lo duda- y el Solterra tampoco se ha salvado. Una opción que baraja la firma, o al menos eso dicen los rumores, es que aparezca en el mercado una versión de performance o STI, apellido que tienen reservada solo algunas versiones tope de línea de su deportivo WRX.

Esta renovación llegaría junto con el facelift de mitad de vida, para darle algo más de vigor al modelo. El problema es que todo indica que las mejoras vendrían del lado de la respuesta al manejo y la estética, más que del aumento de potencia, que es lo que se esperaría en una variante STI.
La justificación sería que los motores ya dan bastante de sí y que el exprimirlos aún más afectarían la autonomía del vehículo, que ya es un punto crítico. El peso del vehículo no ayuda mucho a la experiencia de conducción, pero Subaru espera que con unas mejoras pueda hacerlo al menos algo más atractivo.
