El Koenigsegg CC850 esconde una transmisión automática y manual (de verdad) al mismo tiempo

por Cristian Martinez

El fabricante sueco de superdeportivos Koenigsseg presentó el nuevo CC850, un modelo tributo al CC8, el primero de la marca y que marcó las líneas de lo que sería el pequeño fabricante sueco, en un momento donde no había tanta competencia a nivel de pequeños constructores de superdeportivos, y el McLaren F1 recién se estaba empezando a ver amenazado por el Bugatti Veyron.

Pero lo más novedoso, y que probablemente marque un precedente en el futuro, sea su curiosa transmisión, que es automática y manual a la vez. Al contrario de las cajas automáticas con modo manual, o CVT que simulan cambios, esta transmisión funciona auténticamente como una caja manual de toda la vida.

A grandes rasgos, esta nueva transmisión (llamada Lightspeed) tiene tres ejes, siendo el primero directo desde el motor, es decir no hay un volante de inercia o un embrague entre caja y motor como tradicionalmente es. En lugar de eso tiene seis embragues distribuidos entre marchas, y que le permiten tener seis marchas en modo manual, mientras que si se usa en modo automático tiene nueve marchas disponibles.

El modo de pasar los cambios es la principal novedad, ya que los sincronizadores dejan de existir, y al pasar cambios se abren y cierran algunos de los embragues. Cada vez que se pasa una marcha manualmente están involucrados dos embragues: el primero monitoreado por la palanca de cambios (sensible a la posición, para emular un pedal), y el segundo por el pedal del embrague. La apertura y cierre de los embragues será indicada por la posición de la palanca de cambios.

El comportamiento es similar a lo que ofreció Honda alguna vez, con sus cajas manuales robotizadas o automatizadas, pero la complejidad que tenían teminó por hacerlas desaparecer. Por otro lado, Koenigsegg es un fabricante de nicho, donde los costos no son un tema prioritario, ni donde tampoco es necesario que la caja sobreviva 50.000 kilómetros.