En marzo de este año, el alza de las bencinas generó un duro golpe para muchos automovilistas, llegó a números impensados donde la bencina de 93 octanos se movió entre los $ 1.490 y casi $ 1.900 por litro. Después de varios meses en que llenar el estanque se transformó casi en un ejercicio de paciencia —y de bolsillo—, este jueves llega una noticia que más de algún automovilista estaba esperando: bajan las bencinas.
De acuerdo con el último informe semanal de precios estimados publicado por Enap (Empresa Nacional del Petróleo), la gasolina de 93 octanos tendrá una baja de $95 por litro, mientras que la de 97 octanos retrocederá $106,7 por litro.

Si bien, no estamos frente a una rebaja que borre todo lo acumulado en los últimos meses, pero sí es un alivio concreto para quienes usan el auto a diario. Asimismo, es la baja más importante desde marzo.
La caída también alcanza a otros combustibles. El diésel (que sufrió el alza más grande en marzo) tendrá una baja estimada de $117,5 por litro, mientras que el GLP vehicular —gas licuado de petróleo — disminuirá $46,7 por litro. En el caso del kerosene, Enap informó que no habrá variación.
¿Por qué bajan las bencinas?
Según explica Enap, la estimación considera distintos factores. Entre ellos están los precios de importación de combustibles desde mercados de referencia, como la Costa del Golfo de Estados Unidos, además de los costos asociados al transporte marítimo hasta Chile y el efecto de mecanismos de estabilización como el MEPCO y el FEPP.
Recordemos que Enap no fija ni regula el precio final que pagan los consumidores. La empresa vende combustibles a las distribuidoras, pero son ellas las que determinan de manera autónoma el valor en cada estación de servicio.
