Originalmente Land Rover pensaba en hacer de su nuevo todo terreno compacto (que sigue la línea del Defender) un modelo eléctrico, para seguir con lo que era la tendencia del momento. Pero el mercado cambió y los eléctricos ya no son la preferencia, por lo que ellos también cambiaron de opinión.
En un evento reciente confirmaron que están haciendo modificaciones a su nueva plataforma EMA de vehículos eléctricos, para que le permitan también ser usada en modelos híbridos enchufables. Esto afectaría al esperado Mini Defender, que al igual que el «baby G Class» de Mercedes Benz, pasó de ser un modelo 100% eléctrico a estar abierto al uso de motores a combustión.

Este cambio también afectará a otros modelos de Range Rover. Ya estaba agendado que el primer vehículo de la marca en utilizar esta nueva plataforma no sería el mini Defender, sino que el próximo Velar, al que le seguiría un nuevo Evoque.
Sin duda que esto fue un guiño al mercado estadounidense, donde son sus principales ventas, y la adopción de vehículos eléctricos ha sido más lenta de lo esperado. Después de todo, el tener algo tan vital como las baterías en las parte inferior del vehículo, y una forma tan cuadrada, no es lo ideal para hacer un eléctrico todo terreno.
