El hidrógeno continúa siendo el Santo Grial para la industria de la movilidad, con todas las ventajas de un vehículo eléctrico, pero sin las desventajas del uso de baterías, como el tiempo de recarga y el peso que significa las baterías. Pero el costo general del desarrollo, y de la acumulación de hidrógeno para utilizarlo como combustible ha hecho que su uso se retrase y no logre superar a los vehículos eléctricos a batería.
Pero algunos fabricantes aún tienen fe en su uso. Toyota sigue trabajando en su desarrollo, esperando llegar a ese punto de equilibro entre fabricación y costo de uso, por lo que han puesto sus esfuerzos en el transporte comercial, donde la tecnología eléctrica actual aún no hace completamente viable el uso de baterías.

El avance en su desarrollo les permitirá poner en funcionamiento un programa de pruebas piloto en California, donde tendrán ocho unidades funcionando entre el puerto de Ontario (California) hasta San Diego. Estas unidades reemplazarán camiones diesel, para tener resultados en escenarios reales de su nueva generación de motores, que dicen podría llegar al millón de kilómetros recorridos sin mayor mantenimiento.

Como parte del programa incorporarán una central de abastecimiento de hidrógeno, en conjunto con Air Liquide e Iwatani, la cual sería capaz de cargar un 20% más rápido que una estación de recarga diesel normal. Con esto esperan tener para el 2027 una versión lista para ser comercializada, aprovechando que el sector comercial aún no tiene un camión de transporte a baterías capaz de reemplazar un camión tradicional de largas distancias.
