Hacia el final de esta década, el panorama automotriz debería tener un cambio radical, ya que muchas marcas tienen en su agenda a mediano plazo el transformar sus plantas para que el 2030 estén fabricando exclusivamente vehículos eléctricos. Sin embargo, lo que se veía como una profecía, cada vez se aleja más de la realidad.
La demanda por autos eléctricos se ha enfriado más de lo pronosticado, al punto que algunos fabricantes están postergando inversiones o el recambio de su línea. Entre ellos están los grupos Ford y General Motors, quienes tienen a buena parte de su línea (y sus modelos más vendidos) a vehículos grandes como camionetas o SUV, que a pesar de ofrecer sus primeras versiones eléctricas, no logran llegar a las masas debido a su alto costo.

Recordemos que la F-150 Lightning eléctrica de Ford fue muy bien recibida por la crítica y los especialistas, pero que por su alto costo (que llega hasta el doble de una con motor a combustión) no ha logrado despegar en ventas, e incluso han detenido la línea de producción por un alto stock sin vender. Mismo caso le ha ocurrido a GM con la Chevrolet Silverado EV, que ya están ofreciendo con grandes descuentos por la cantidad de unidades nuevas que se están acumulando.
Por ello es que ambas empresas están repensando sus planes a futuro. Ford hace un tiempo atrás anunció que invertirían en remodelar una planta de ensamblaje en Canada para producir vehículos eléctricos, pero recientemente anunciaron que en esa planta fabricarán camionetas y SUV con plataformas tradicionales, ya que no hay real demanda para una nueva planta de eléctricos, y también están reconsiderando la estrategia de llegar al 2030 sólo con eléctricos en Europa.
Por otro lado, General Motors ha postergado por segunda vez la planta de ensamblaje de eléctricos Orion, donde se fabricará la Silverado EV, y también han postergado la fabricación de un Buick híbrido enchufable, ambos casos por la falta de demanda del mercado. Esto también lleva a que la meta de fabricar 1 millón de eléctricos para fines del 2025 se ve cada vez más lejana para General Motors.
Al parecer, hay camionetas y V8 para rato.
