Para los más jóvenes, hubo una era en que el Jeep Grand Cherokee era lo más cercano que teníamos a una Toyota Land Cruiser: un todo terreno con capacidades reales para salir del camino y un interior premium, todo un símbolo de status que aparecía en los sectores vacacionales de moda todos los años con familias de caras felices.

Pero como la competencia y el Grand Cherokee se quedó atrás, tanto en nivel premium como en aptitudes todo terreno. Para recuperar a quienes buscaban este último atributo crearon las versiones Trailhawk, más equipadas para salir a caminos más difíciles o senderos poco transitados, donde una buena plataforma de tracción era esencial. Y aunque también estuvo fuera del mercado por un tiempo, para la versión 2027 vuelve a estar disponible.

Como suele pasar, las mejoras más importantes van en la suspensión, con un aumento en el despeje del piso gracias a una suspensión neumática Quadra-lift (para un máximo de 29 cm de despeje), y un rediseño en parachoques delantero y trasero, para mejorar los ángulos de entrada y salida. Los neumáticos son todo terreno, y acompañan nuevas protecciones más robustas en las partes bajas.

Más a nivel técnico, tiene un sistema de doble tracción Quadra-Trac II con una caja de transferencia de dos velocidades y un selector de tracción según el terreno Selec-Terrain, ayudado por un diferencial electrónico de deslizamiento limitado. También incorpora el sistema TrailCam, que gracias a las diferentes cámaras que tiene alrededor ayuda a ver esos puntos ciegos en maniobras complejas.
¿Y bajo el capot? Se mantiene un motor Hurricane 2.0 turbo de 4 cilindros, de 324 hp y 450 Nm.

