Que la industria automotriz china no da respiro, para nadie es una sorpresa. Una nueva muestra de ello la da BYD, que acaba de exhibir en su país de origen el Dolphin Mini de 2a generación (Seagull, en China), que no solo cambia en el plano estético, sino también lo hace desde su ADN. El modelo, ahora crecido a los 4.2 m y por ende inserto en el segmento B, salta a un layout de tracción trasera para hacer frente al exitoso EX2 de Geely, líder entre los urbanos EV, que en agosto lo cuadriplicó en matriculaciones (y que justamente es RWD).
Según informan medios chinos, el BYD Dolphin Mini -que en su primera generación montó un motor delantero de 55 kW (74 Hp)- esta vez integrará un propulsor trasero de 95 kW (127 caballos), que permite al hatchback urbano andar a un máximo de 150 km/h.
Para un andar más cómodo y que calce con su nueva configuración dinámica, el Dolphin Mini ha recibido una suspensión trasera multi-link (antes fue con barra de torsión) y ruedas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60 R16 (los anteriores llegaban a 165 o 175 mm, según versión). Puertas adentro, el urbano chino se precia de un interior más refinado y de un selector de transmisión que abandona su posición en tablero, bajo la pantalla central, para pasarse a una discreta varilla por detrás del volante.
¿Qué te parece la evolución del clásico urbano de BYD? ¿Valdrán sus cambios para ponerse como un real rival del EX2?









