Chrysler puede considerarse como el Lancia (de los 2000) de EEUU: Una marca que con una larga y antigua historia, que fue destacada y estuvo entre las grandes, pasó a ser el último pelo de la cola del grupo Stellantis, con dos modelos antiguos y que prácticamente pueden estar dentro del mismo segmento, sin nada nuevo en el horizonte como para pensar en que volverá a ser relevante.

Por ahora subsiste, y curiosamente sus modelos se venden bien (considerando el estado agónico de la marca). Hace un tiempo atrás algunos seguidores de la marca estaban expectantes por la presentación de un nuevo «concepto», que finalmente resultó ser la Pacifica Grizzly Peak, con algunas modificaciones todo camino, como neumáticos todo terreno, suspensión levantada, (posible) tracción total, y algunos accesorios extras. A pesar de todo, tuvo una buena recepción y levantó el interés de la prensa y el público.

Esta nueva versión sería un aire fresco a la marca, a pesar de tener productos de hace más de 10 años. Aunque por ahora no está confirmado, los rumores dicen que es una posibilidad el que llegue al mercado, aprovechando el momentum de la versión. Esta podrían presentarla como una alternativa mucho más económica de la Sienna Woodland, que apunta al mismo cliente, pero es un modelo actualizado.

