Una de las grandes novedades del Salón de París fue el regreso de la citroneta, ahora convertida en un modelo 100% eléctrico y con una propuesta estética completamente renovada. Citroën, sin embargo, tenía guardada una segunda sorpresa: junto con la versión de pasajeros exhibió el 2 CV Fourgonnette Concept, una reinterpretación moderna de su histórica variante comercial, pero ambos proyectos no comparten el mismo futuro, pues el 2 CV de pasajeros llegará a producción en 2028, mientras que el furgón permanece como un ejercicio de diseño y todavía no tiene asegurada su llegada al mercado.

La marca lo define como un “proyecto de pasión”, ideado por sus diseñadores para recuperar el espíritu de un vehículo que acompañó durante décadas a comerciantes, repartidores y pequeños emprendedores. Asimismo, aclara que el prototipo no anticipa un modelo de serie a corto plazo, aunque reconoce que abre nuevas posibilidades, por lo que tampoco cierra completamente la puerta a una futura producción.
Una citroneta pensada para trabajar

A simple vista mantiene el frontal y las formas redondeadas del nuevo 2 CV Concept, pero reemplaza la sección destinada a los pasajeros por un compartimiento de carga más alto y de líneas rectas, recuperando así la inconfundible silueta de los pequeños furgones franceses de los años 50.
Los guiños históricos aparecen en el color gris de la carrocería, las nervaduras estampadas en los paneles laterales de la zona de carga y las dos pequeñas ventanas independientes de las puertas traseras, detalles que recuerdan directamente al modelo original sin convertir al prototipo en una simple réplica.

La primera versión comercial del 2 CV debutó en 1951 bajo la denominación AU y posteriormente dio origen a las variantes AZU, AK 350 y AKS 400, que fueron aumentando su potencia y capacidad de carga. La última de ellas dejó de fabricarse en 1978 y fue reemplazada por la Acadiane, antesala de la posterior C15 y, finalmente, de la actual Berlingo.
Por ahora, Citroën no ha comunicado las dimensiones ni la capacidad de carga del prototipo, como tampoco la potencia de su motor, el tamaño de la batería, los tiempos de recarga o su autonomía. Más que anticipar un producto definitivo, este concepto demuestra que la fórmula de la clásica citroneta todavía puede adaptarse a una nueva generación de vehículos de trabajo eléctricos.







