¿Qué podría hacer mejor a un Porsche 911 GT3 Touring? Seguramente muy pocas cosas, pero siempre hay alguna excepción… Eso es precisamente lo que Porsche mostró en Chile hace unos días, cuando estrenó en sociedad el Cóndor, la materialización de un capítulo de la gama Icons of Latin America, que ahora rinde homenaje al país más austral del mundo. El modelo ha sido posible gracias al programa Sonderwunsch y conmemora los 35 años de presencia de Porsche en Chile.

«Durante estos 35 años, Porsche ha construido una relación muy especial con Chile y sus clientes. Ser parte de Icons of Latin America nos permite celebrar esa historia desde una perspectiva diferente, tomando elementos profundamente arraigados en nuestra identidad y llevándolos a un Porsche único, 1 de 1, desarrollado con el nivel de detalle, personalización y excelencia que distinguen a la marca en todo el mundo«, sostuvo Vicente Díaz, Brand Manager de Porsche en Chile.
Según detalla la firma Zuffenhausen, el 911 ‘Cóndor’ se inspira en la identidad y diversidad natural de Chile, tomando elementos de su geografía, paisajes y algunos de sus símbolos más representativos. Entre ellos destacan el cóndor andino y las Torres del Paine, referentes que forman parte de una propuesta que busca llevar distintos elementos del territorio chileno al diseño y configuración del vehículo.

El vehículo está terminado precisamente en Chestnut Brown Metallic (café castaño metálico), una tonalidad que recoge inspiración de distintos paisajes de Chile, desde los tonos cálidos y terrosos del desierto de Atacama hasta los matices que adquieren las montañas del extremo sur al atardecer. Este acabado se complementa con detalles en color Neodyme presentes en las llantas, el logotipo trasero Porsche, la insignia GT3 y diversos elementos exteriores que refuerzan el carácter exclusivo de la unidad.

Entre los elementos más distintivos destacan los apoyacabezas personalizados con una representación de las Torres del Paine grabada en relieve, así como un proyector LED exclusivo que, al abrir las puertas, proyecta la silueta de un cóndor sobre el suelo, reforzando el vínculo entre el vehículo y uno de los símbolos que inspiran su diseño. En esa misma línea, los umbrales de las puertas -que son de fibra de carbono- llevan la inscripción ‘Chile 35th’, acompañada por la silueta del mapa de Chile.

En el último tramo del chasis, el Porsche más tradicional de la historia lleva el motor bóxer atmosférico de 4.0 litros, capacitado para rendir 510 CV y 450 Nm de par, asociado a una caja manual de seis relaciones. La tracción es al eje trasero y el bólido puede correr a 320 km/h (con un 0 a 100 km/h de 3.4s).

¿Qué te parece el nuevo one-off de Porsche, ahora inspirado en Chile?




