Septiembre suele ser sinónimo de celebraciones y reuniones familiares para los chilenos, pero este año en Rutamotor las Fiestas Patrias comenzaron lejos de casa: viajamos hasta Quito, Ecuador, para participar del EV Day regional de Kia, un encuentro que reunió buena parte de la oferta eléctrica e híbrida de la compañía para Sudamérica, Centroamérica y el Caribe.
La elección de Ecuador no fue casual. Kia ya cuenta en ese mercado con más de 200 puntos de carga, 20 de ellos ultrarrápidos, además de 49 talleres preparados para atender vehículos electrificados y una oferta compuesta por ocho modelos eléctricos y cinco híbridos.

El escenario servía para reforzar una idea que estuvo presente durante toda la jornada: la electrificación no avanza al mismo ritmo en todos los países ni entre todos los clientes, razón por la que la marca continúa combinando distintas tecnologías dentro de su estrategia regional.
Para nosotros había, además, otro atractivo: Chile ya comercializa buena parte de esta familia electrificada, pero todavía quedan varios modelos fuera del país y algunos inevitablemente comienzan a aparecer como candidatos para los próximos años. Uno de ellos es precisamente el Kia EV2, modelo que recién en enero tuvo su debut global.
Manejar por las calles de Quito

Después de una breve presentación llegó lo que estábamos esperando: salir a manejar. Había 18 vehículos disponibles, dos personas por unidad y, para nuestra suerte, el elegido fue el EV2, el integrante más compacto de la familia eléctrica de Kia y uno de los modelos que más curiosidad nos generaba antes de viajar.
Desde que llegamos a Ecuador, en la marca nos reconocieron que existen posibilidades de verlo en Chile, aunque por ahora no hay fechas ni una decisión definitiva. Con esa interrogante en mente nos subimos al auto para comenzar un recorrido que también exigía acostumbrarse rápidamente al tránsito quiteño, porque manejar en otro país siempre implica adaptarse a sus costumbres, ritmos y esas pequeñas reglas no escritas que cambian de una ciudad a otra.

La intención de Kia era realizar buena parte del recorrido en caravana, aunque mantener juntos 18 vehículos en medio del tráfico quiteño terminó siendo prácticamente imposible. Cada auto avanzaba a su propio ritmo y el grupo rápidamente comenzó a separarse, pero cada ciertos kilómetros aparecía personal de apoyo agitando banderas para indicarnos que seguíamos por el camino correcto.
Y hablando de banderas, Quito vivía una jornada especialmente futbolera. Liga de Quito disputaba su llave de Copa Libertadores frente a Palmeiras y eso se sentía en las calles, con taxistas y peatones luciendo orgullosamente la camiseta del equipo. Cómo terminó esa historia mejor lo dejamos fuera de esta crónica; por nuestra parte, lo importante era que el EV2 y nosotros siguiéramos acumulando kilómetros sin mayores contratiempos.

El primer tramo quedó para Rutamotor y rápidamente pudimos comprobar algunas cosas básicas. Tres adultos pueden viajar razonablemente cómodos, aunque conductor y copiloto claramente llevan la mejor parte, mientras que atrás el espacio es algo más acotado, algo que pudimos comprobar más tarde y que se hace evidente para una persona de 1.78 metros de estatura.
Encontrar una buena posición de manejo fue sencillo y conectar el teléfono mediante Apple CarPlay —Android Auto también está disponible— tomó apenas unos segundos, algo particularmente agradecido cuando manejas en una ciudad que no conoces y dependes del mapa para prácticamente todo.
Por fuera, el EV2 probablemente será uno de esos modelos cuyo diseño divide opiniones; puertas adentro, en cambio, nos dejó una sensación bastante más clara. El armado se percibe sólido y el habitáculo apuesta por una propuesta sencilla y funcional, sin convertir cada operación en una búsqueda dentro de menús o pantallas.

El modelo que manejamos entrega 144 Hp y 250 Nm de torque, tiene tracción delantera y anuncia hasta 450 kilómetros de autonomía, según la ficha técnica de Kia Ecuador. Sus dimensiones también ayudan a entender su propuesta, con 4,06 metros de largo, 1,80 m de ancho y 1,58 m de alto, manteniendo un tamaño muy aprovechable para ciudad sin caer en las proporciones de un citycar.
Al volante tampoco intenta impresionar con una entrega explosiva: la respuesta es inmediata pero progresiva, la dirección se siente liviana y el conjunto resulta fácil de llevar, algo que pudimos apreciar especialmente entre las constantes aceleraciones, frenadas y cambios de ritmo que exige el tránsito quiteño.

Quizás una de sus principales virtudes esté justamente ahí, porque no intenta complicar la experiencia de manejar un eléctrico. Tiene dimensiones contenidas, un interior bien aprovechado y prestaciones más que suficientes para el uso cotidiano, junto con una autonomía anunciada que, al menos sobre el papel, permite pensar bastante más allá de los desplazamientos urbanos.
¿Tiene sentido para Chile?
Creemos que argumentos tiene, aunque buena parte de la respuesta estará inevitablemente en el precio. Nuestro mercado suma cada vez más eléctricos compactos, especialmente provenientes de China, por lo que Kia tendrá que posicionarlo de manera competitiva si finalmente decide traerlo.
Por ahora no existe confirmación, pero tampoco una puerta cerrada. Desde la marca reconocen que Chile está dentro de las posibilidades y, después de este primer encuentro en Quito, queda la sensación de que el EV2 podría calzar perfectamente con nuestro mercado.
