Después del estreno de la nueva (y polémica) imagen de Jaguar, quedaron muchas dudas sobre si el rebranding realizado por la marca fue una buena idea, considerando que es una marca histórica, y que justamente rompía con esa imagen para dar paso a algo que poco y nada mantiene del legado de Jaguar.

Pero el público no es el único que quedó sorprendido con el cambio. A casi mes y medio del estreno mundial de la nueva imagen, se filtraron opiniones y una carta de parte del equipo de diseñadores de la marca (firmada por 30 personas), dirigida al jefe del equipo creativo, opinando sobre lo que sería el futuro de la marca.
El team de diseño no estaba contento con el cambio de imagen, ya que según ellos socavaba lo que habían realizado por años al estar desconectado de la narrativa e identidad visual de la marca. Además, lamentaban que este importante cambio se haya externalizado a una agencia publicitaria.

Pero esto no fue producto de lo estrenado a fines del año pasado. De hecho, la carta fue entregada hace dos años atrás, cuando estaban en pleno trabajo de cambio de marca y ya se estaban presentando avances de lo que sería el destino de la marca. Nadie quiso escuchar las llamadas de atención iniciales, que quizás podrían haber evitado el desastre de recepción tanto del público como de la crítica especializada.
