Estos días te hemos contado acerca de la «nueva Jaguar«, algo enmarcado dentro de un plan de la firma británica para renovarse completamente, cambiando de público objetivo, segmento, e incluso de motorizaciones, ya que en esta nueva era se contemplan modelos únicamente eléctricos. Ahora que hemos visto videos publicitarios de la nueva imagen, nos preguntamos si Jaguar acertó con el cambio o si, por el contrario, finalmente puso los dos pies dentro del ataúd.
Partamos por la base: la idea principal es volver a los orígenes de la marca, cuando era suficientemente exclusiva como lo que hoy es Rolls-Royce, Maybach o Bentley, recuperando esa exclusividad y lugar en el segmento del actual ultra lujo. Pero para volver a lo anterior, borraron la imagen del jaguar del logo, optando por un emblema de letras (que por cierto, dice JaGUar, con esas mayúsculas) y un logo con dos J invertidas. El jaguar saltando quedó relegado a un símbolo para pequeñas piezas de interior o parte de la papelería que viene con el vehículo.

La tipografía elegida, así como los colores, tampoco se ajustan con la imagen sobria y conservadora del segmento al que apuntan ahora, sino más bien con la que elegiría una marca generalista tratando de llamar la atención de un segmento más joven para ofrecerles su primer vehículo económico.

También está la arista del video promocional, quizás la madre de la debacle y que podría enviar todo el trabajo al tarro de la basura. Después de bullados problemas de productos que han sido catalogados como «woke» en diversas industrias (principalmente de entretención) y que han sido catástrofes económicas, Jaguar apuesta justamente por ese tipo de estética, que más parece publicidad de perfume o un desfile de modas, de esos que muestran ropa que jamás verás en la calle. Es decir, no se entiende nada.

La polémica ha llegado a tal punto, que incluso tras la presentación del rebranding a distintos medios (evento criticado por ser una bizarra exposición de más de dos horas, con palabrerío de marketing que finalmente no dió ningún atisbo de los vehículos ni nada que lo hiciera asociar a una marca automotriz), el jefe del departamento de marketing aseguró que «no consumió ningún tipo de drogas» durante la creación del logo.
¿Qué creen que pasará con JaGUar? ¿Sobrevivirá a su nueva identidad, o tendrán un nuevo reseteo en un par de años?
