PlayStation decidió poner por escrito un límite a quienes insulten, amenacen o acosen a sus trabajadores. Sony Interactive Entertainment publicó el 1 de septiembre una nueva política para Japón, en la que advierte que podrá restringir o finalizar la atención al cliente cuando compruebe conductas que excedan los márgenes socialmente aceptables; si el caso lo requiere, contempla coordinarse con abogados y la policía para evaluar acciones legales o procedimientos penales.
El documento menciona los reclamos reiterados o excesivamente prolongados, las exigencias desproporcionadas de compensaciones y disculpas, además de insultos, amenazas, difamaciones y comentarios discriminatorios o de carácter sexual. También incluye los ataques dirigidos contra empleados, presentarse sin autorización en las oficinas de la compañía e incluso obligar a un trabajador a arrodillarse para pedir perdón, una práctica conocida en Japón como dogeza.

Asimismo, PlayStation podrá analizar otras situaciones de gravedad semejante, aunque esto no significa que cualquier reclamo, solicitud de reembolso o desacuerdo vaya a ser considerado acoso. La medida apunta a los comportamientos abusivos y tampoco señala que estas personas perderán sus cuentas, sus juegos o el acceso a la consola.
Una medida que comienza en Japón
Por ahora, la política solamente aparece en el sitio japonés de PlayStation y no existe un anuncio que confirme su implementación internacional. Su publicación, de todas maneras, llega justo antes de una importante modificación legal: desde el 1 de octubre de 2026, las empresas japonesas deberán adoptar medidas para prevenir el denominado customer harassment, entendido como aquellas conductas de clientes que sobrepasan lo razonable y terminan afectando el entorno laboral.
Algunos medios internacionales asociaron la decisión con las críticas que recibió PlayStation después de anunciar que dejará de producir discos para sus nuevos juegos desde enero de 2028. Ambas situaciones coinciden en el tiempo, pero Sony no establece ninguna relación entre ellas.
En Chile, esta facultad no es nueva. Las condiciones de servicio de PlayStation, revisadas en abril de 2026, ya indican que la empresa puede negar futuras atenciones a quienes insulten, amenacen o maltraten a sus trabajadores, junto con informar a las autoridades si una conducta pone en riesgo la seguridad de una persona o pudiera constituir una actividad ilícita.
