Con la masividad de los vehículos eléctricos, la humanidad se ha encontrado con nuevos desafíos, particularmente en el área de seguridad. El gran problema que aún enfrentan son lo peligrosos que son una vez que se encienden en llamas, por la reacción que generan las baterías y que dificultan mucho el poder apagar el fuego, ya que toma mayor temperatura que en un vehículo tradicional, se requieren otros métodos de control de fuego, y tiene la mala costumbre de reactivarse ocasionalmente de forma esporádica.
La Cybertruck de Tesla, que fue esperada con tanto hype para luego desinflarse y comenzar a acumularse en lotes de vehículos nuevos (como suele suceder en estos casos), tiene un defecto o negligencia de diseño que ya ha cobrado más de una víctima. Pero el último caso, que ocurrió en junio pasado, fue el detonante para que una nueva arista legal se abra contra la compañía.

Un hombre de Texas murió atrapado dentro de una Cybertruck en llamas, tras chocar contra una alcantarilla, y la batería comenzó una serie de reacciones químicas que comienzan un fuego incontrolable. Este no pudo escapar del vehículo, ya que las puertas sólo se pueden abrir mediante un sistema electrónico, y este sistema queda deshabilitado cuando se pierde la energía, sin un mecanismo manual que pueda ser utilizado en caso de emergencia.
No es primera vez que alguien queda atrapado en una Cybertruck sin energía o que ha quedado inmovilizada o inutilizada, y tampoco es la primera vez que resulta una víctima fatal atrapada pro el vehículo en llamas (en marzo de este año unos adolescentes resultaron con el mismo destino). Las críticas a la camioneta ya habían llegado previamente, pero ahora la familia de la víctima anunció una demanda contra la marca, ya que a su juicio el accidente pudo tener un resultado muy diferente si es que la compañía hubiese dejado un mecanismo de seguridad para desbloquear la puerta en caso de emergencia, algo que sí equipan otras marcas.
