Con no más de CLP$ 5 millones ¿qué auto usado me compro?

por Don Ruta
Auto usado

Después del rotundo y abrumad-ok, no fue para tanto, pero sí tuvo más de 3 comentarios que tenía contemplados – éxito del post Con 10 millones, ¿ qué me compro?, volvemos a hacer la misma pregunta, pero con un presupuesto algo más acotado, y más específico.

Para esta vez tenemos un presupuesto de solamente CLP$5,000,000, y la idea es un vehículo para alguien que compra su primer auto y que no tiene grandes conocimientos de mecánica. Ojalá el vehículo tenga pocas panas fallas, y que de llegar a necesitar repuestos no signifique tener que esperar un mes a que la automotora lo importe de una fábrica nueva, porque el país de donde viene el auto ya no existe, o tener que transformar el vehículo en un macetero gigante o”arte” porque la marca ya no tiene representante en Chile. Es parte del espíritu de esta página, dar buenos consejos.Christian Martínez, redactor de Rutamotor

Por esa plata, quizás la opción más sensata que se me ocurre (aunque sin niun brillo) es un Toyota Yaris año 2008. Estéticamente no me gusta (opinión personal y subjetiva) pero es de mecánica simple y confiable, muy rendidor, de buen espacio interior y con repuestos disponibles; es una carta segura para quien compra su primer vehículo. No nos pongamos exquisitos eso sí, el diseño lo hace destacar menos que un chicle en el suelo, y los plásticos duros y materiales reguleques no se los saca nadie. Otra alternativa similar e interesante, y a veces vista en menos, es un Samsung SM3 2010, ya que también tiene mecánica conocida, repuestos hay y en grandes cantidades, y es relativamente económico de mantener. Eso sí, igual que con el Yaris, cuidar que no haya sido taxi antes.

Y si el espacio interior no es problema, una excelente tercera alternativa es el Suzuki Swift, se pueden encontrar versiones hasta el año 2013 por casi CLP 5 millones, con buen equipamiento interior, tanto de comfort como de seguridad. 

 

Claudio Marfful, tester, redactor de Rutamotor

Dentro de las opciones es importante ver si queremos un hatch, sedán o suv, por lo tanto si partimos por el más pequeño en mi caso concuerdo con Christian, a ojo cerrado me compro un Suzuki Swift, encontramos del 2013 a $4.500.000 aproximados. Para un sedán, si bien no es un auto que me guste estéticamente, es un auto que es ” aperrado”, es el caso del Nisan Tiida que aproximadamente cuesta $4.800.000 del 2011 y la ventaja de este auto que los repuestos son baratos y además es económico.

Por último si tengo que elegir un SUV, me quedo con el Honda CRV, que es un SUV muy confiable, buen torque, amplio, ágil pero no muy económico. Tuve la oportunidad de manejar uno del 2004 en carretera cargado hasta las orejas, con un carro de arrastre y lancha, donde quede sorprendido por sus prestaciones, podemos encontrar uno del 2004-2005 en aproximado 5 millones.

Raúl Farías, redactor de Rutamotor

Analizando las alternativas que se presentan, con un presupuesto como el señalado en esta nota, el abanico es interesante. Primero podría partir, siguiendo como fiel defensor de los sedanes, particularmente los de origen japonés, me inclinaría como primera opción por un Subaru Legacy de tercera o cuarta generación, incluso revisando encontré en venta un escaso Outback H6 3.0 Sedán del 2002 a $4.5 millones, con un nivel de equipamiento soberbio.

Siguiendo siempre en línea de los cuatro puertas, me pondría de cabeza a buscar otro modelo escaso, pero de muy buena factura, que yo lo bauticé como el “Mini Lexus”, el Toyota Corolla 1.6 GLi japonés que conocimos entre diciembre de 2001 y agosto de 2003. Tengo entendido que Toyota Chile alcanzó a traer partidas muy limitadas de versiones equipadas con frenos ABS y techo eléctrico. Su interior suntuoso, me recordaba el de Toyota de los años ochenta, además de sus revestimientos de puertas y tablero bitono. Ese Corolla era capaz de alcanzar los 100 km/h en menos de 9 segundos (los mecánicos), pero como me contagié con la automaticatitis, optaría por uno con caja automática. Ahora si me pongo más exquisito, pondría en la mira el Toyota Camry 2002 a 2005, tratando de optar por el tope de gama 3.0 LE V6.

Pensando en familias más numerosas, o aquellas personas que buscan más espacio sin sacrificar presupuesto ni equipamiento, otra opción es un Mazda 6 2.0R Touring o Station del 2007 o bien el deportivo Liftback. Ahora bien, si quiero irme a la segura en el segmento de los SUV o Todoterreno, mi opción número uno será la Nissan Pathfinder R50, facelift del 2002 al 2004. Su potente y probado VQ de 3.5 litros V6 con 240 caballos, tiene las credenciales necesarias para un desplazamiento cómodo y rápido en carretera, eso sí a costa de un consumo no muy comedido de combustible. En Chile, esta generación la conocimos casi a lo largo de una década, ganándose la fama de ser indestructible. Eso sí, agotaría casi por completo mi presupuesto, sin contemplar, que detalles habría que retocarle o reparar. A cambio tendría toda clase de comodidades abordo: techo eléctrico, tapiz de cuero, control crucero, aire acondicionado automático, controles al volante, etc.

 

Mauricio Carvallo, tester, redactor y Editor de Rutamotor

Me imagino que ya varios se habrán dado cuenta que este servidor del periodismo motor es un coleccionista de autos de los noventas hasta inicios de este milenio. Entonces, si miramos por el lado práctico, en la búsqueda de uno auto para el día a día eligiría enttre un Toyota Yaris 2007, Un Toyota Corolla 2006, incluso un Hyundai Elantra, pero en realidad no es lo que haría. Y si buscará algo mejor para mi gusto, un Subaru Outback 2006, ojalá la 3.0R, un maquinon.

Buscaría autos europeos de buen andar, con motor ojalá turbo o de una cilindrada importantes más que nada para arreglarlos, dejarlos impecables, conocer más de mecánica y aprender de ellos. ¿Qué elegiría?, ummm para mi CLP $ 5 millones es muuucho. Incluso me alcanzaría para dos europeos de esa época como un BMW Serie 5 E39, un Audi A6, incluso un Mercedes Clase C, un 320 por ejemplo. Ahora, claro, consideren que no en impecable estado, con “detalles” para arreglar y luego usar.

Hace un tiempo tuve una Nissan Pathfinder 2004 que me costó menos pero la vendí casi en cinco millones, recuperé lo invertido y los arreglos, pero claro, eso no siempre pasa y el factor tiempo es relevante a  la hora de arreglar y vender.