New York: Dodge Challenger SRT Demon, rey del 1/4 de milla

por Don Ruta

El dia llegó, y Dodge presentó el pináculo en lo que a tecnología (dentro de la marca) y potencia se refiere, con el nuevo Challenger SRT Demon, hecho para dominar todas las carreras de 1/4 de milla.

Basado en el Hellcat, aumenta la potencia de los ya más que suficientes 707 hp hasta 840 hp, utilizando el mismo 6.2 V8 sobrealimentado, gracias a un supercargador más grande y cambio de piezas internas del motor, como un nuevo tren de válvulas, pistones, y una bomba de combustible de dos etapas. Para soportar la carga la transmisión TorqueFlite 8HP90 automática de 8 marchas fue mejorada y reforzada, la que ahora permite que el motor gire a 2350 rpm mientras la caja está lista para la partida, aumentando así en un 40% sobre el Hellcat la potencia de lanzamiento del vehículo.

Los neumáticos radiales Nitto de drag le aseguran entregar casi toda la potencia al piso, por lo que su performance es envidiable. 0 a 96 km/h en 2.3 segundos, y recorre los 400 metros desde cero en 9.65 segundos a 225 km/h. De hecho tiene dos récords Guinnes: el de los neumáticos más anchos para un automóvil de producción masiva, y el primer auto de fábrica que levanta el eje delantero por aceleración.

Al igual que el Hellcat, se entrega con dos juegos de llaves. El primero es para la conducción regular, que limita la potencia hasta los 500 hp, y el otro utiliza toda la potencia disponible del motor. Pero con gasolina normal se alcanzan algo más de 800 hp; para liberar los 840 hp Dodge entrega un módulo de control extra, que se debe utilizar junto a gasolina premium de +100 octanos.

Pero también le rebajaron casi 100 kg en comparación al Hellcat, muchos de ellos al eliminarle equipamiento de comfort o extras. De fábrica viene sin asiento del copiloto ni asientos traseros (está pensado, diseñado y fabricado para ser el terror de las pistas de 1/4 de milla) pero Dodge los ofrece opcionales por 1 dólar

De hecho, por los tiempos que logra marcar, estaría clasificando dentro de los vehículos de competición de 1/4 de milla, hecho que le jugó algo en contra ya que para poder participar en las pistas aprobadas por la NHRA debería incorporar el equipamiento de seguridad mínimo exigible: jaula antivuelco, traje ignífugo, extinción automática de incendio, y una licencia de competición profesional. Se salvó por un pelo de ser exigible también un paracaídas para freno de emergencia.

Demos gracias a Dodge, que de entre un mar de marcas beige y crossovers para todos, aún se atreve a fabricar vehículos innecesariamente exagerados y “chabacanos” como el Demon, pero que apelan al entusiasta que quiere más potencia solamente porque sí.