[OPINA] Los autos eléctricos y el dilema de hacerlos rentables

por Don Ruta

Los automóviles eléctricos están listos para llegar en masa a los salones europeos después de años de lanzamientos de modelos conceptuales y miles de millones de inversión realizados por sus fabricantes y los proveedores. Ahora viene la parte difícil: venderlos y lograr utilidades.

Los modelos movilizados con electricidad que se muestran en el Salón de París, pasando desde el DS3 Crossback del grupo PSA hasta el EQC de Mercedes, erosionarán la rentabilidad de sus empresas en el intento por ser rentables, reconocen gran parte de los directivos.

Sin embargo, hay una creciente preocupación porque el impacto sea peor ante las reticencias entre los consumidores a pagar más por los vehículos eléctricos, lo que obliga a los fabricantes a venderlos con una pérdida mayor para cumplir con los objetivos de emisiones.

“Lo que todos deben comprender es que la movilidad limpia es como los alimentos orgánicos: es más cara”, dijo Carlos Tavares, presidente ejecutivo de Peugeot, Citroën y PSA, fabricante de Opel.

El 25 de septiembre llegó una “primera señal de alarma”, según la definió Tavares en una entrevista en la radio, al advertir BMW de que sus beneficios serían inferiores a lo previsto inicialmente, en parte debido a los costos de electrificación y a las estrictas normas de emisiones.

“O aceptamos pagar más por la movilidad limpia, o ponemos en peligro a la industria automovilística europea”, dijo Tavares.

El Parlamento Europeo respaldó el miércoles el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono de autos y furgonetas en un 40 por ciento para 2030, en una votación que sentará las bases para una batalla con los gobiernos nacionales.

Después de haber disminuido durante una década, las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos nuevos están aumentando nuevamente a medida que los consumidores pasan de autos normales a todoterreno, y del diésel a los motores de gasolina. Los diésel emiten más óxidos de nitrógeno y partículas, pero menos CO2.

Los primeros indicios sugieren que los precios de los autos eléctricos pueden bajar más rápido que los costos de producción, al ajustarse las automotrices al estancamiento en el progreso en materia de emisiones y al débil apetito de los consumidores. Este intento de hacer que despeguen los vehículos con baterías con precios más atractivos se traducirá en números negativos.