Este es el McLaren Speedtail, el auténtico sucesor del F1

por Don Ruta

El P1 no sería por mucho tiempo el tope de gama en McLaren, ya que desde hace un par de años sabíamos que en la compañía inglesa estaban preparando un nuevo superauto, el verdadero sucesor espiritual del clásico F1, que mantiene incluso la curiosa y llamativa configuración de 1+2 asientos, con el conductor en posición central. El Speedtail, como se conoce, ya tiene  imágenes oficiales.

Descrito como un Hyper-GT, el Speedtail tiene una silueta casi “genérica”, pues es más función que forma. Esta forma le permite llegar a los 403 km/h gracias a su aerodinámica, y también por su plataforma motriz híbrida, que genera un total de 1036 hp. Aunque no dieron especificaciones del motor, sabemos que llega a los 300 km/h en 12.8 segundos (cercano a lo que me demoro yo en llegar a los 120) prácticamente lo mismo que lo que le toma al Bugatti Chiron, que tiene casi 500 hp extra.

Su forma alargada no es sólo un efecto visual, ya que efectivamente es un vehículo bastante largo, de 5.1 metros (más largo que un Mazda 6, casi 20 cm más corto que una Ford Ranger doble cabina, y casi medio metro más largo que el McLaren P1) para reducir el arrastre. De hecho, los alerones activos tienen la gracia de que son una sola lámina con la carrocería, lo que mejora aún más el flujo del aire; si se fijan bien, el auto pareciera no tener paneles, es como si fuese casi una sola gran pieza de carrocería. Para mejorar el efecto (y de paso bajar el peso) todos los paneles de la carrocería son de fibra de carbono, tiene cubiertas en las ruedas laterales, y ¿se fijaron que no tiene espejos retrovisores? ahora son dos cámaras retraíbles. El chasis sigue siendo un monocasco de fibra de carbono, pero con una mejora la material base, que tiene una leve capa de titanio, para aumentar su rigidez.

Por dentro destaca la configuración con asiento del conductor central, y dos pasajeros a los lados. El tablero es dominado por tres pantallas orientadas hacia el conductor, lo que le da una apariencia de cabina de avión, además de las dos pantallas extra en los extremos, que funcionan como espejos retrovisores. Los controles de encendido, del control aerodinámico, puertas, marchas y modos de conducción están en el techo sobre el conductor, por lejos uno de los lugares más cool para poner botones en cualquier vehículo. De hecho, el modo de conducción más rápida se llama Velocity Mode, que baja la carrocería en 35 mm, cambia el ajuste del motor, cambia el ángulo del spoiler trasero, y las cámaras se retraen para dar una superficie aún más suave.

Como suele suceder con este tipo de vehículos las posibilidades de personalización son casi ilimitadas, a nivel de un Rolls-Royce (¿placas de oro? seguro; ¿tapicería de alpaca altiplánica? pero claro; ¿líquido refrigerante bendecido por monjes tibetanos? porsupollo) y las 106 unidades a fabricar ya están pedidas, a pesar de su valor superior a los 2 millones de dólares, así que puedes volver a guardar la chequera. La producción de este modelo comenzará a fines del 2019, para ser entregadas las primeras unidades desde mediados del 2020.