Duro momento de Volkswagen pondría fin a costosas fiestas de promoción de los nuevos modelos

por Don Ruta

El nuevo presidente de Volkswagen, Matthias Müller, quiere ahorrar en fiestas de promoción y cambiar la cultura de gestión empresarial en el mayor fabricante automovilístico de Europa, según el diario alemán “Handelsblatt”, y que desprende la agencia de noticias EFE. Müller quiere dejar de celebrar las fiestas de presentación de los nuevos modelos un día antes del inicio de los salones del automóvil de Ginebra, Fráncfort y China, informa el rotativo alemán que cita fuentes de la compañía.

Cada fiesta cuesta a Volkswagen, que factura unos 200.000 millones de euros anuales, unos 8 millones de euros (USD $8,5 millones). Asimismo Müller quiere separar la central en Wolfsburg (norte de Alemania) de las filiales, hacerla más pequeña y modificar la gestión que estará más orientada a la coordinación y no como hasta ahora a posiciones verticales de órdenes.

En el área de diseño, que está en la central, Volkswagen quiere ahorrar 100 millones de euros anuales, lo que podría costar puestos de trabajo, según fuentes conocedoras de la situación citadas por el Handelsblatt”. A comienzos de 2016 Volkswagen concretará estos planes, añade el diario económico alemán.

VW Escándalo-1

El grupo Volkswagen va a cambiar su estructura y va a crear cuatro grupos en los que integrará a sus doce marcas, uno agrupará a las marcas VW, Skoda y Seat, otro a Audi, Lamborghini y Ducati; Porsche, Bentley y Bugatti integrarán otro grupo y VW Vehículos Comerciales, Scania y MAN el cuarto.

Volkswagen, que emplea a 600.000 personas, también va a nombrar las próximas semanas un nuevo jefe de Personal. Además, el grupo automovilístico alemán quiere terminar la competencia entre algunos modelos de las marcas Seat, Skoda, Audi y Volkswagen, que compiten entre ellos y reducen la rentabilidad.

Volkswagen ha informado esta semana de que 800.000 vehículos en todo el mundo tienen “irregularidades” en las emisiones de CO2. La compañía alemana ha dicho también que en este caso no se trata de una manipulación técnica, sino que simplemente se dieron cifras más bajas de emisiones de CO2 en los vehículos, que algunos son de gasolina. Volkswagen manipuló durante años once millones de motores turbo diésel con un software que permite al vehículo reconocer que está pasando una prueba y modificar el régimen del motor para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno.