BAIC llega a Mexico con sus “alternativas” al MB Clase G y al Jeep Wrangler

por Don Ruta

Dicen que algunos hábitos son difíciles de romper. En el caso de las marcas chinas, algunas mantienen la práctica de “inspirarse” en modelos conocidos, haciendo modelos que terminan siendo sospechosa (y demandablemente) similares a aquellos que llevan años en el mercado.

BAIC está entrando con fuerza en el mercado mexicano, y ha hecho bastante ruido por sus modelos todoterreno presentados este año. El primero de ellos es el BJ40, estrenado durante la primera mitad del 2017, que copia está basado en líneas del Jeep Wrangler (y con un olor a Hummer H2 en el lado). De materiales plásticos económicos y una mecánica antigua pero potente, con un motor 2.3 turbo, de origen Saab sí, la difunta Saab de hace años 247 hp y una caja automática de 6 marchas con reductora (sin bloqueo de diferencial) ofrece algo de experiencia fuera del camino gracias a su despeje del suelo y su doble tracción.

El estreno más reciente es el BJ80, estrenado mundialmente en el año 2015. Llegará a Mexico probablemente este año, como el tope de gama de su línea de todoterrenos, con la misma idea del BJ40: ofrecer lo mismo, pero más barato, tipo repuesto alternativo chino. La diferencia con el Clase G se nota más en el frontal, ya que el perfil y la parte trasera es muy, muy similar, al igual que en tamaño ya que el BJ80 es entre 2 a 3 cm más corto en sus cotas generales. También la diferencia va en el motor, ya que ocupa la misma plataforma motriz del BJ40, pero gracias a sus 2.3 toneladas de peso será difícil describirlo como “ágil”.

Pero ya, basta de cosas y pongámonos serios. Las semejanzas con los originales no son por una burda y simple copia, sino que BAIC tiene acuerdos con Daimler y la licencia para Jeep en China, y de acuerdo a las leyes del gigante asiático, las marcas extranjeras que hacen acuerdos están obligadas a compartir tecnologías o plataformas, y no hay letra chica que impida hacer prácticamente una copia. Eso sí, como la copia es tan evidente, que la marca difícilmente podría entrar a mercados como EEUU o Alemania, donde tendrían serio riesgo de ser demandados por derechos de autor (y difícilmente podrían posicionarse como una alternativa sensata frente a la oferta local)