Hasta el momento, Subaru ha desarrollado su gama eléctrica junto a Toyota, una alianza de la que surgieron los Solterra, Trailseeker, Uncharted y Getaway. Ahora, la marca japonesa avanza en una nueva generación de eléctricos de desarrollo propio, tecnologías que comenzaron a probar en un vehículo experimental presentado en Japón.
Exhibido en el centro de investigación de Sano, el prototipo utilizó una carrocería de aspecto Outback profundamente modificada, pero su función es servir como laboratorio rodante para validar la futura arquitectura de la marca, que contempla baterías más delgadas y tracción total mediante dos unidades motrices.

Aunque Subaru lidera el desarrollo de la arquitectura y la integración del vehículo, también cuenta con la colaboración de Panasonic Energy para las baterías y Aisin para los eAxles.
Una plataforma pensada para distintos modelos
Una de sus novedades es el Dynamic Stiffness Concept, adelantado por el Performance-E STI Concept, que considera la rigidez de la carrocería y la transmisión de fuerzas desde el eje delantero al trasero, un proceso que sería cerca de un 30% más rápido para mejorar la respuesta del vehículo.

La estructura utiliza grandes paneles estampados en caliente para reducir las uniones y apunta a rebajar el peso del vehículo en unos 100 kilos, mientras la batería de celdas cilíndricas es aproximadamente un 25% más delgada. Esto permite bajar el centro de gravedad y desarrollar carrocerías más bajas y aerodinámicas, adaptando la plataforma tanto a SUVs como a deportivos.
La tracción total emplea dos eAxles compactos desarrollados junto con Aisin, uno por eje, cuya gestión independiente permite ajustar el torque en milisegundos y dar mayor protagonismo al tren trasero.
Un proyecto que todavía debe esperar
Pese a los avances, su llegada al mercado sigue sin fecha, luego de que Subaru aplazara en mayo de 2026 el estreno de sus eléctricos propios, previsto para 2028, y redirigiera parte de sus recursos hacia nuevos híbridos y vehículos a combustión.
Tampoco se conocen cifras de potencia, capacidad de batería, autonomía o velocidad de carga, ni se ha anunciado un modelo de producción asociado a esta arquitectura. El prototipo muestra que el desarrollo continúa, aunque falta conocer qué vehículos la utilizarán.
