KG Mobility (KGM) reforzó su alianza con Chery Automobile mediante una inversión estratégica de US$ 75 millones. El acuerdo, firmado en Seúl, permitirá acelerar el desarrollo de nuevos vehículos y podría convertir al fabricante chino en el segundo mayor accionista de la compañía coreana.
La operación se realizó mediante bonos convertibles, un instrumento que inicialmente funciona como deuda, pero que más adelante puede transformarse en acciones. Según la documentación publicada en la Bolsa de Corea, Chery podrá solicitar la conversión entre agosto de 2027 y julio de 2029. Si ejerce esa opción, contaría con una participación de hasta el 16,2% bajo las condiciones actuales.
El primer modelo conjunto llegará en 2027
La relación entre ambas compañías comenzó en 2024, cuando KGM firmó una licencia para utilizar la plataforma electrificada T2X de Chery. Un año más tarde, las firmas acordaron desarrollar conjuntamente un nuevo SUV mediano-grande.
El primer resultado será el Proyecto SE10 (nombre interno) y tendrá como misión continuar el legado del Rexton. Ocupará la plataforma de Chery, pero será la propia marca surcoreana la que estará a cargo de la planificación del producto, diseño y puesta a punto.

Se prevé que su estreno sea para inicios de 2027, inicialmente con una variante híbrida enchufable y otra equipada con un motor a gasolina de 2.0 litros. El presidente ejecutivo de KGM, Hwang Ki-young, también adelantó que más adelante podría incorporarse una alternativa eléctrica de autonomía extendida o EREV.
La compañía espera comercializar alrededor de 60.000 unidades anuales del SE10 en los mercados globales.
La alianza tendrá un segundo proyecto

KGM y Chery ya acordaron el desarrollo de un segundo vehículo conjunto, pensado desde el comienzo para mercados como Corea del Sur, China y Europa. Sus características, lugar de producción y fecha de estreno todavía no han sido definidos.
La cooperación también incluirá tecnologías relacionadas con conducción autónoma, vehículos definidos por software y nuevas arquitecturas eléctricas y electrónicas. En palabras simples, ambas marcas trabajarán en sistemas que permitan integrar y actualizar más funciones del vehículo mediante software.
Además, estudiarán proyectos relacionados con robótica y semiconductores para automóviles, aunque estas conversaciones todavía se encuentran en una etapa inicial.
Para KGM, el acuerdo significa acceder con mayor rapidez a plataformas, sistemas híbridos y tecnologías que requieren grandes inversiones. Chery, en tanto, suma un nuevo socio industrial y podría aprovechar sus redes de venta, servicio y producción en mercados internacionales.
