Volkswagen de Brasil anunció un ajuste mecánico para el T-Cross, el familiar B que anota cuatro años consecutivos como líder del segmento en aquel país. En concreto, la firma alemana detalla que el modelo de acceso saltará de la caja automática de seis cambios a una transmisión de ocho marchas, denominada AQ300, que es suministrada por el especialista japonés Aisin. La evolución -heredada del actual Taos– significará que el popular SUV brasileño de motor turbo 1.0 litros gane un 7% en ahorro de combustible.

En la práctica, se detalla que especialmente en trayectos en carretera la caja AT8 permite trabajar a menos giros al bloque 1.0 TSI, que desarrolla 116 Hp y 200 Nm de torque. En ciudad el escalonamiento más amplio favorece las salidas desde la inercia y las retomas más progresivas. Asimismo, la transmisión genera menos roce, por lo que es también más silenciosa.

Desde el gigante sudamericano también se apunta en un comunicado a que el T-Cross gana de serie otros elementos, tales como cámara de reversa, sistema de acceso sin llaves y partida por botón, sensores de estacionamiento delanteros y volante multifunción con revestimiento premium. Desde Comfortline el modelo se alinea en temas estéticos con su par europeo y además recibe espejo retrovisor fotocromático y sensor de lluvia. A partir de Highline y Extreme, donde el T-Cross monta el motor 1.4 TSI de 148 Hp, la caja seguirá siendo la tradicional AT6.
Por ahora no hay información sobre una eventual llegada a Chile de la combinación 200 TSI y la caja AT8, aunque si se da la lógica, debería ser parte del inventario local a partir de 2027.
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